El parquet en espiga y el de punta de Hungría se diferencian en una sola cosa: cómo está cortada la lama. En la espiga las lamas son rectángulos normales que se encuentran en ángulo recto, con un pequeño escalón en cada unión. En la punta de Hungría las lamas llegan de fábrica cortadas en punta (a 45° o a 60°) y encajan en una uve continua, sin escalón. De ahí salen el precio del material y el modo de instalarlo.
En Parquets Kino instalamos las dos tramas, y la pregunta que nos llega antes de decidir suele ser la misma: cuánto más cuesta que un suelo colocado recto. En esta guía están las diferencias visuales, el motivo técnico de cada una y de dónde sale exactamente el sobrecoste.
La diferencia está en el corte de la lama
Una lama de espiga es una lama corriente: un rectángulo con los extremos cortados a escuadra. Se coloca girando cada pieza 90° respecto a la anterior, de modo que el extremo de una apoya contra el costado de la siguiente. Por eso las uniones dibujan una escalera y las líneas del dibujo se interrumpen.
Una lama de punta de Hungría no es intercambiable con esa. Sale de fábrica con los dos extremos cortados en bisel, y viene en piezas izquierdas y derechas que se piden por separado. Al unirlas, los cortes coinciden y el dibujo forma una uve limpia, con las juntas alineadas en diagonales continuas de pared a pared.

El mismo suelo, dos cortes de lama. La espiga trabaja con lamas rectas a 90°; la punta de Hungría, con lamas cortadas en bisel que cierran la uve.
Un truco para distinguirlas en una foto: mira la punta del dibujo. Si el vértice tiene un pequeño escalón, es espiga. Si la uve se cierra en una línea continua, es punta de Hungría.
Espiga, chevron, punta Hungría, espiga francesa: los nombres
Estos suelos arrastran nombres cruzados que confunden al pedir presupuesto, así que conviene fijarlos:
- Espiga (o espiga inglesa, o herringbone): lamas rectas a 90°, con escalón.
- Punta de Hungría, chevron y espiga francesa son el mismo suelo: lamas cortadas en bisel que cierran la uve continua.
Si pides «espiga» y te ofrecen un producto con lamas izquierdas y derechas, te están presupuestando punta de Hungría, que es otro producto y otro precio. Vale la pena decir el nombre completo en el correo del presupuesto.
Por qué la punta de Hungría cuesta más
Lo que encarece la punta de Hungría frente a la espiga es el producto, no el trabajo de colocarlo. Una lama cortada en bisel es una referencia especial: se fabrica en series más cortas, obliga al fabricante a producir izquierdas y derechas por separado, y el propio corte en ángulo desperdicia madera en fábrica. Ese coste llega al precio por metro cuadrado del material.
La espiga, en cambio, se puede hacer con lama estándar. Es la razón de que muchos fabricantes ofrezcan formato espiga en colecciones que ya tenían, y la punta de Hungría solo en gamas específicas.
De dónde sale el sobrecoste de instalación
Frente a una colocación recta, tanto la espiga como la punta de Hungría suben el presupuesto por tres motivos concretos:
El replanteo. Un suelo recto se empieza por una pared y se avanza. Una espiga se empieza por un eje trazado en el centro de la estancia, y ese eje decide cómo cae el dibujo en las puertas, en los rincones y en el paso a otra habitación. Si el eje está mal, no se corrige a mitad de obra; hay que levantar lo puesto.
Los cortes de perímetro. En un suelo recto solo se corta el final de cada hilera. En espiga hay que cortar en ángulo cada pieza que toca una pared, y todas las paredes tienen su ángulo. Es lo que multiplica las horas de trabajo.
La merma. De esos cortes en ángulo sale material que ya no sirve para otra fila, así que hay que pedir más metros de los que mide la estancia. En Kino calculamos un 10 % de merma: para un salón de 30 m² se piden 33 m² de material.
Cuánto suman las tres partidas depende de la estancia: cuántas paredes, cuántas puertas y cuántos pasos a otra habitación hay que resolver con el dibujo. Por eso no damos un precio por metro sin ver el espacio. Al comparar presupuestos, pregunta si el precio incluye el replanteo y qué merma han calculado; son las dos partidas donde más se diferencian. Si un presupuesto calcula bastante menos del 10 % de merma, pregunta de dónde sale la diferencia.
Qué suelos se pueden poner en espiga
No todas las colecciones admiten el formato. En nuestro catálogo, la Baltic Wood NoLimits se sirve en versión espiga: la lama pasa de los 1.090 × 148 mm del formato estándar a 1.080 × 148 mm, con 14,6 mm de grosor total. Es multicapa con capa de roble reforzada, y admite hasta 9 renovaciones a lo largo de su vida, un dato que importa en un suelo que vas a tener décadas.
Antes de enamorarte de una foto, comprueba tres cosas del producto concreto: que exista en formato espiga, que la lama tenga el largo adecuado para tu estancia (una lama larga en una habitación pequeña deja pocos vértices y el dibujo pierde fuerza) y qué espesor de capa noble tiene, porque es lo que decide cuántas restauraciones aguantará.
Espiga o punta de Hungría: cómo elegir

Los seis puntos que separan una trama de la otra a la hora de decidir.
Para una vivienda con estancias medianas y pasillos, la espiga funciona en más sitios y da más margen de producto. La punta de Hungría luce en salones amplios y con luz que recorra la uve: es donde se nota que las diagonales van de pared a pared.
Las dos tramas se llevan mal con la mezcla de formatos. Si vas a poner espiga en el salón, decide antes qué pasa en el pasillo y en las habitaciones, porque el cambio de trama en el marco de una puerta es una junta visible para siempre. Nuestro equipo lo resuelve en la visita de instalación, con los metros delante. Si aún estás decidiendo el material antes que la trama, en la guía de tipos de parquet de madera están las diferencias entre macizo, multicapa y laminado, y la colección NoLimits está en Baltic Wood.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre parquet en espiga y punta de Hungría?
El corte de la lama. La espiga usa lamas rectangulares que se unen en ángulo recto y dejan un pequeño escalón en cada vértice. La punta de Hungría usa lamas cortadas en bisel a 45° o 60°, en piezas izquierdas y derechas, que cierran la uve sin escalón.
¿Cuánto cuesta instalar un suelo en espiga?
Cuesta más que una colocación recta por tres partidas: el replanteo desde un eje central, los cortes en ángulo de todo el perímetro y la merma de material que generan esos cortes. La cifra depende de la estancia y del producto; la damos en el presupuesto tras ver el espacio, sin compromiso.
¿La espiga y el chevron son lo mismo?
No. Chevron es otro nombre de la punta de Hungría (también llamada espiga francesa), con la lama cortada en bisel. Cuando alguien dice espiga a secas suele referirse a la espiga inglesa, con lama recta.
¿Se puede poner parquet en espiga en una habitación pequeña?
Sí, y suele quedar bien porque el dibujo tiene más vértices por metro. Lo que conviene ajustar es el tamaño de la lama: en estancias pequeñas una lama corta da un dibujo más proporcionado que una larga.
¿Se puede instalar espiga sobre suelo radiante?
Depende del producto, no de la trama. Hay que comprobar en la ficha técnica de la colección que esté homologada para suelo radiante y respetar el protocolo de puesta en marcha de la calefacción. Lo verificamos antes de confirmar el material.
¿Estás valorando un suelo en espiga o punta de Hungría? Pide una valoración de instalación sin compromiso: vemos la estancia, planteamos el eje del dibujo y te damos el presupuesto con la merma ya calculada. Parquets Kino — showroom en Vic (C/Bisbe Morgades 19); trabajamos en Osona, Maresme y Barcelona.
