Qué suelo poner en la cocina: vinílico, laminado o madera

Para la mayoría de cocinas, el suelo que recomendamos es el vinílico. Es el único de los tres que aguanta el agua estancada sin límite de tiempo, y en una cocina el agua llega al suelo por dos sitios que casi nunca se vigilan: el fregadero y el lavavajillas. El laminado funciona en cocinas con poco uso si se seca enseguida lo que cae, y cuesta menos. La madera natural, en forma de parquet multicapa, es la opción más cálida y la única que se puede renovar, pero es la que más cuidado pide y con la que somos más prudentes. Si ya tienes baldosa y no quieres obras, el vinílico de clic y el laminado suelen poder ir encima.

En Parquets Kino instalamos los tres suelos, y en el showroom de Vic la pregunta de la cocina llega casi siempre con una duda detrás: si merece la pena dejar la baldosa de siempre. No vendemos porcelánico, así que no vamos a comparar marcas de cerámica. Lo que sí podemos contar es cuándo un suelo de aspecto madera tiene sentido en la cocina, cuál de los tres elegir según cómo la uses, cuánto cuesta cada uno instalado con nuestros precios de partida y qué hay que mirar en el suelo que ya tienes antes de decidir. Todo lo que aparece en esta guía se puede ver y tocar en el showroom.

Qué le pide una cocina a un suelo

A un suelo de cocina se le piden tres cosas: que aguante el agua, que se limpie con facilidad y que resista golpes y arrastres. El agua es la que decide. En un salón nadie vierte agua al suelo, pero en una cocina se cae una olla, gotea el fregadero o el lavavajillas pierde por la goma, y ese último caso es el peligroso porque ocurre debajo del mueble, donde nadie mira. La grasa y las migas importan menos de lo que parece: los tres suelos de esta guía se limpian con mopa y un producto neutro. Los golpes sí marcan diferencias, porque en la cocina caen cuchillos, tapas y botes de cristal. Por eso, antes de mirar colores, hay que responder una pregunta: ¿puede quedarse agua en el suelo de tu cocina durante horas sin que nadie la vea?

Comparativa de suelo vinílico, laminado y parquet multicapa para la cocina
Vinílico, laminado o parquet multicapa en la cocina: agua estancada, instalación sobre la baldosa, tacto, renovación, suelo radiante y precio instalado desde.

Vinílico: la opción que recomendamos para la mayoría de cocinas

El vinílico es el suelo que ponemos en la mayoría de las cocinas porque el agua no le afecta, por mucho tiempo que pase. Está hecho principalmente de PVC, que no absorbe agua, y reproduce el aspecto de la madera con una capa impresa. Las colecciones que trabajamos son todas resistentes al agua: NatureFloor es un SPC 100 % impermeable con garantía de 35 años en uso residencial, las tres de Kährs son 100 % resistentes al agua y Lico Hydro Fix también es 100 % impermeable. Al pie, el vinílico es más blando que la baldosa y algunas colecciones llevan una capa interior que amortigua el ruido de las pisadas. Si se estropea una lama por un golpe fuerte, se cambia solo esa, siempre que guardes alguna caja sobrante de la misma colección. Puedes ver las cuatro marcas en nuestro catálogo de suelo vinílico.

Dentro del vinílico conviene distinguir dos formas de instalarlo, porque aparecen mezcladas en las búsquedas. El vinílico de clic se instala como un laminado, encajando unas lamas con otras sin cola, y es el sistema de colecciones como NatureFloor o Floorty. El vinílico adhesivo se pega al suelo y también lo trabajamos, con Lico: cuando se elige este material lo recomendamos en la cocina igual que en el resto de la casa, y todo el suelo va encolado. Necesita un soporte muy liso, porque cualquier irregularidad acaba marcándose en la superficie con el tiempo. El de clic, en cambio, tiene una ventaja práctica en la cocina: si algún día hay que cambiar una zona, por ejemplo al renovar los muebles, se levanta sin rascar cola. Si dudas entre los dos sistemas, el soporte que tienes ahora es lo que suele decidirlo, y eso lo miramos en la visita.

Laminado en la cocina: cuándo sí y con qué límite

El laminado puede ir en una cocina si se acepta su límite: resiste el agua unas horas, no indefinidamente. Su núcleo es un tablero de fibra de madera, y cuando el agua se queda encima el tiempo suficiente, lo hincha por las juntas. Las colecciones actuales han mejorado mucho: en nuestro catálogo, Meister con sistema AquaSafe aguanta 4 horas de agua estancada, AquaSafe+ llega a 24 horas y Floorpan resiste hasta 72 horas según la norma NALFA. Eso cubre un vaso que se vuelca o una fregona mal escurrida, pero no una fuga del lavavajillas que nadie ve en todo un fin de semana. Por eso el laminado encaja en cocinas de poco uso, en segundas residencias con la llave de paso cerrada o cuando se quiere el mismo suelo en toda la casa y se asume secar al momento lo que caiga.

A cambio, el laminado tiene dos ventajas que en algunas cocinas pesan más que el agua. La primera es el precio: es el más barato de los tres instalado, como se ve en la figura de precios más abajo. La segunda es el tacto, porque al pie se parece más a la madera real que el vinílico, y eso se nota en las cocinas abiertas al salón, donde el suelo continúa. Si eliges laminado para la cocina, elige una colección con la mayor resistencia al agua que te encaje en presupuesto, cuida que el zócalo de los muebles quede bien sellado y pon una alfombrilla absorbente delante del fregadero. Las diferencias entre las colecciones de Meister, Lico y Floorpan están en el catálogo de suelo laminado, y la comparativa completa con el vinílico en la guía de suelo laminado o vinílico.

Madera natural en la cocina: posible, con condiciones

La madera natural puede ir en una cocina, pero es la opción con la que somos más prudentes y la que, por experiencia, solemos intentar evitar. No la desaconsejamos: la recomendamos sobre todo cuando la cocina está integrada en el mismo espacio que el resto del parquet y se quiere la misma madera de punta a punta. Un parquet multicapa tiene una capa noble de madera real sobre un soporte estable, y el agua que se queda en el suelo acaba levantando o manchando las lamas si no se seca a tiempo. Por eso, en una cocina solo lo planteamos con materiales de alta calidad y con una resistencia a la humedad superior a la habitual. A cambio, tiene algo que ni el vinílico ni el laminado ofrecen: cuando se desgasta, se lija y se renueva, sin tener que sustituirlo.

Si lo que te atrae es el aspecto de la madera, por diseño también valoramos otra opción: un suelo sintético en la cocina, con un tono pensado para combinar con el parquet del resto de la casa. La cocina gana resistencia al agua y el pavimento conserva una lectura de conjunto, porque las dos tonalidades se eligen juntas para que el paso de una a otra quede pensado. Si aun así quieres madera en la cocina, es una elección muy personal y la respetamos: la tomas sabiendo que pide secar al momento lo que caiga y que el uso deja marcas. En la guía de tipos de parquet de madera están las diferencias entre multicapa, macizo y tarima.

Cuánto cuesta el suelo de una cocina

Precios de partida en Parquets Kino del suelo de cocina instalado: vinílico, laminado y parquet multicapa
Precios de partida en Parquets Kino, sin IVA, material más instalación: vinílico desde 56 €/m² (40 + 16), laminado desde 41 €/m² (25 + 16) y parquet multicapa desde 68 €/m² (50 + 18). En una cocina de 12 m²: laminado desde 492 €, vinílico desde 672 € y multicapa desde 816 €.

Una cocina de 12 m² cuesta desde 492 € en laminado, desde 672 € en vinílico y desde 816 € en parquet multicapa, con material e instalación y sin IVA. Salen de nuestros precios de partida: el material del laminado parte de 25 €/m², el del vinílico de 40 €/m² y el del multicapa de 50 €/m², y la instalación parte de 16 €/m² en laminado y vinílico y de 18 €/m² en parquet natural. Pasar de laminado a vinílico en esa cocina son 180 € más, que es lo que cuesta no tener que levantar el suelo después de una fuga. El precio final se mueve con la colección que elijas, con los metros reales una vez descontados los muebles y con el estado del suelo que hay debajo, que es lo que más puede cambiar el presupuesto. Por eso lo cerramos después de ver la cocina.

Cambiar el suelo de la cocina sin obras

Muchas veces se puede cambiar el suelo de la cocina sin levantar la baldosa que ya tienes. El vinílico de clic y el laminado se instalan flotantes encima del pavimento existente, el laminado sobre una lámina de foam, siempre que ese pavimento esté firme, nivelado y sin piezas sueltas. No hay escombros, no hay que picar y la cocina se puede volver a usar en poco tiempo. Lo que hay que comprobar antes son tres cosas: que las juntas de la baldosa no sean tan anchas o profundas que se marquen, que no haya piezas huecas al golpearlas y que la altura que se gana no choque con el lavavajillas, el horno encastrado o la puerta. Unos pocos milímetros pueden bastar para que el lavavajillas no salga de su hueco. Todo eso lo medimos en la visita antes de confirmar que el suelo nuevo puede ir encima del que ya tienes.

Cocina abierta al salón: un suelo o dos

En una cocina abierta al salón, lo habitual es poner un solo suelo para todo el espacio. Al no haber puerta, no hay un sitio natural donde esconder el cambio de un suelo a otro, y una junta en medio del paso se ve y se pisa cada día. Si el salón lleva laminado y la cocina es de uso intenso, la solución suele ser llevar el vinílico a todo el espacio: hay colecciones con aspecto de madera muy logrado, e incluso en formato espiga, como Lico Hydrowood Longus o NatureFloor Nature. En cambio, si la cocina tiene puerta, la combinación de vinílico en la cocina y laminado o madera en el resto funciona bien, siempre que la junta caiga bajo la hoja de la puerta y los grosores de las dos colecciones cuadren para que no quede escalón.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es el mejor suelo para una cocina?

Para la mayoría de cocinas, el vinílico, porque es impermeable y el agua del fregadero o del lavavajillas no lo daña aunque pase horas en el suelo. El laminado sirve en cocinas de poco uso si se seca enseguida lo que cae, y la madera natural se valora caso por caso.

¿Se puede poner suelo laminado en la cocina?

Sí, con un límite: el laminado resiste el agua estancada unas horas, entre 4 y 72 según la colección, pero no una fuga que nadie ve. Encaja en cocinas de poco uso o cuando se quiere el mismo suelo en toda la casa.

¿Se puede poner suelo vinílico encima de la baldosa de la cocina?

En muchos casos, sí. El vinílico de clic se instala flotante sobre la baldosa si está firme y nivelada. Antes hay que comprobar las juntas, las piezas huecas y la altura que se gana junto al lavavajillas y el horno.

¿Cuánto cuesta poner suelo vinílico en una cocina?

En Parquets Kino, el vinílico instalado parte de 56 €/m² sin IVA: 40 €/m² de material y 16 €/m² de instalación. En una cocina de 12 m², desde 672 €.

¿Se puede poner parquet en la cocina?

Puede ir, pero es la opción con la que somos más prudentes. La recomendamos sobre todo cuando la cocina está integrada en el mismo espacio que el resto del parquet, con materiales de alta resistencia a la humedad, y pide secar enseguida lo que cae. A cambio, es el único de los tres suelos que se puede lijar y renovar.


¿Estás pensando en cambiar el suelo de la cocina? Ven al showroom a comparar las colecciones de suelo vinílico o pide una valoración sin compromiso: vemos la cocina, comprobamos si el suelo nuevo puede ir sobre la baldosa y te damos el precio cerrado. Parquets Kino, showroom en Vic (C/Bisbe Morgades 19); trabajamos en Osona, Maresme y Barcelona.

Muestras de suelo laminado Meister en el showroom de Parquets Kino en Vic

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Parquets Kino
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