En este proyecto realizamos la instalación de un suelo SPC vinílico en una vivienda de Badalona. La intervención comprendió una superficie total de 160 m² distribuida entre las diferentes estancias de la vivienda.
Antes de colocar el nuevo pavimento fue necesario preparar y nivelar completamente la superficie. Para ello aplicamos pasta autonivelante Bostik SL C340 Level Plus, extendiéndola de manera uniforme hasta conseguir una base lisa, estable y con las condiciones adecuadas para la instalación.
Una correcta nivelación resulta especialmente importante en los pavimentos instalados en espiga, ya que cualquier irregularidad puede afectar al encaje y a la alineación de las piezas. Una vez seca y preparada la base, procedimos a instalar el SPC vinílico de Kährs de la colección Rustik.
La colocación en espiga crea un patrón geométrico elegante y aporta dinamismo al espacio. Además, el acabado efecto madera combina la calidez visual de un parquet tradicional con la resistencia, estabilidad y facilidad de mantenimiento propias de un suelo vinílico SPC.
El resultado es un pavimento continuo, uniforme y resistente, con un diseño en espiga que aporta personalidad y calidez al conjunto de la vivienda.






















