En este proyecto realizamos la restauración de una tarima exterior de madera tropical de ipé en una vivienda de Barcelona. La intervención comprendió una superficie aproximada de 30 m² situada en la terraza.
La exposición continuada al sol, la lluvia y los cambios de temperatura había provocado la pérdida de tonalidad original de la madera. La tarima presentaba un aspecto grisáceo y apagado, habitual en los pavimentos exteriores cuando el tratamiento protector se deteriora con el paso del tiempo.
El trabajo comenzó con el lijado completo de la superficie para retirar la capa envejecida, eliminar las irregularidades y recuperar el aspecto natural del ipé. Este proceso permitió homogeneizar el pavimento y devolver visibilidad a la veta y a los matices propios de la madera tropical.
Una vez preparada la tarima, aplicamos aceite Ciranova con acabado teka, formulado para proteger la madera instalada en exteriores. El tratamiento realza su tonalidad, mejora su resistencia frente a las condiciones ambientales y facilita su mantenimiento.
El resultado es una tarima exterior renovada, uniforme y protegida, que recupera la calidez y el aspecto natural de la madera de ipé.



















